5/7/17

Reseña de Dark Fantasies. Antología de Fantasía Oscura

Título: Dark Fantasies.
Dark Fantasies Portada

Autor: V.V.A.A. /Mariano Villarreal editor


Fecha de publicación: 2017


Editorial: Sportula


Nº de págs.: 318


Precio:  17,95€






Opinión personal: Si bien, el terror no es de mis géneros favoritos, cuándo se combina con la Fantasía consigue captar mi interés. Así, esta antología llamó enseguida mi atención por su temática, la Fantasía Oscura. Sin mencionar, que Mariano Villarreal, sabe elegir relatos. 
Esta antología, nacida del micromecenazgo, se encuentra dividida en dos bloques, uno para los autores internacionales y otro para los nacionales, los españoles. Todos los autores cuentan con uno o más premios de los más prestigiosos en el género fantástico, los Hugo, los Nébula, Bram Stoker, etc… No puedo quejarme de más de dos o tres de los relatos seleccionados, teniendo en cuenta que la antología tiene un total de 16 autores, sin contar a un relato extra, solo disponible para los mecenas en la campaña de Verkami. Y se han cuidado mucho las traducciones de las obras extranjeras, cosa que se nota al ver los nombres de los traductores y la relevancia que les da Mariano Villarreal en la antología. 
Los relatos están bien presentados. Antes de cada relato, hay una breve nota biográfica y bibliográfica del autor o autora en cuestión. Algo muy de agradecer cuando muchos de los autores extranjeros están inéditos en nuestro país. Aún así, hay aspectos de la edición que no me han gustado. No sé si esto le habrá pasado a alguien más, pero yo me he quedado con la pagina en la mano más de una vez mientras leía el libro. Las páginas no estaban bien pegadas al lomo y, aunque tenía todo el cuidado del mundo, se han salido solas en más de una ocasión. Por otro lado, la portada del ilustrador brasileño Tullius Heuer es de los más sugerente y representa muy bien lo que es esta antología. 

Tras una introducción, en la que se encuentra la declaración de intenciones del editor y coordinador, se abre el primer bloque de la antología. 
Hijas hambrientas de madres famélicas, de Alyssa Wong
He de decir que pocos relatos me han impactado tanto cómo Hijas hambrientas de madres famélicas, de Alyssa Wong. Este relato tiene grandes premios a sus espaldas y es una de las reinvenciones más interesantes que he leído del mito del vampiro. Es un relato extraordinario, mi favorito de toda la antología. 
La hija del fabricante de ataúdes, de Angela Slatter.
De esta autora había oído hablar antes y ha sido una de las principales razones por las que empecé a interesarme por esta antología. Angela Slatter consigue crear un ambiente único en una historia en la que es muy importante que los muertos se queden dentro de su tumba. Tiene una historia interesante y un final que no te esperas. 
Cuando termina, él la coge, de Eugie Foster.

Si bien, el amor estaba muy presente en los relatos de esta antología, esta es una historia de amor en toda regla. Una historia de amor trágica y triste de dos bailarines en un mundo que se ha tornado horrible. La prosa es lo mejor de este relato tan tierno. 
Cántame tus cicatrices, de Damien Angelica Walters.

Esta narración, con influencia del Frankenstein de Mary Shelley, está impregnado de angustia. Nos encontramos a una chica formada por partes de otras chicas, pero esas partes siguen teniendo consciencia. Es escalofriante, cada vez que lo recuerdo se me pone el vello de punta. Es una auténtica joyita.
El mar de árboles, de Rachel Swirsky.

El mar de árboles se sitúa en uno de los lugares encantados más famosos de Japón, el bosque de los suicidios de Aokigahara. La ambientación que consigue la autora es magnífica, más interesante que los temas que trata, el amor, el abandono y el superar el pasado doloroso. Es una historia curiosa que se disfruta mucho. 
La novia de Frankenstein, de Mike Resnick.

Volvemos a tener a Frankenstein en esta antología, está vez no es solo influencia, si no que tenemos al monstruo, al doctor y a su esposa de verdad. El relato se cuenta desde la óptica de la esposa de Víctor Frankenstein, mostrando su relación con el monstruo creado por el famoso doctor. Consigue ser original usando una influencia tan famosa cómo es Frankenstein. 
Magdala Amygdala, de Lucy A. Snyder.

Y ahora vienen los zombies, o algo que se le parece mucho. Un virus ha contagiado a toda la humanidad, a algunos en mayor medida que a otros. Este virus hace que los afectados más graves, los de Tipo 3, necesiten comer cerebros. Al mismo tiempo que nos presenta escenas que se te grabarán en la cabeza y nos cuenta una historia de lo más original, hace una crítica al sistema sanitario estadounidense. Adictivo y repulsivo a partes iguales. Un relato sobresaliente. 
Dale miel cuando la oigas gritar, de Maria Dahvana Headley.

Este relato es uno de los que menos me ha gustado de la antología. Es una historia de venganza de un mago y una bruja hacia sus amantes que les han sido infieles. Si bien me ha gustado mucho la prosa de la autora, el relato me dejó fría, sobre todo viniendo de unos relatos que habían conseguido causarme muchos sentimientos hasta ahora. 
Tu suffering nos protegerá, de Mercurio D. Rivera.

Este relato, al contrario que el anterior, me ha gustado la historia, pero su prosa me era muy extraña y difícil de leer. La historia es angustiosa, para algo trata sobre el terrorismo, aunque un poco aburrida al principio. La prosa, al ser informal y meter palabras en inglés a casa rato, se me hacia ajena y no me permitía entrar en la historia del todo. 

Corriente y remanso, de Caroline M Yoachim. 
El relato más cortito de la antología y el más lírico de lejos. Está tan lleno de metáforas que hay que leerlo un par de veces para entenderlo. Un buen cierre a esta primera parte de la antología. 
Antemusa Bar & Club, de Víctor Selles. 
Sin duda, Mariano Villarreal sabe cómo empezar fuerte y el primer relato de la segunda parte de la obra ha conseguido mantener mi interés bien vivo. En este relato se habla de la prostitución de sirenas en Tailandia por medio de un periodista que entra en uno de estos prostíbulos o piscifactorías a investigar. El autor compone una historia original para criticar la prostitución forzada, fruto del turismo sexual. Quizás, se me hizo un poco raro el final, lo que hizo que no se convirtiera en uno de mis relatos favoritos de la antología. 
Profundo, profundo en la roca, de Ferran Varela.

Una lucha entre la tierra y el mar se avecina. Osa, una especie de chamana, advierte a los lugareños de su aldea que se refugien en la montaña ante lo que está por venir. Estos responden dandole a una niña huérfana para que la sacrifique a la montaña y que esta les proteja. Una historia preciosa que explica la relación entre víctima y verdugo, y plantea la cuestión de si se debe sacrificar a uno para salvar al resto. Este relato me encantó, tiene muchísima calidad. 
Cuchara de plata, de Alfredo Álamo.

Quién me iba a decir a mí que el administrador del portal literario Lecturalia escribía relatos así de bien y podía presentar una historia con tanta fuerza y originalidad. Cuchara de plata habla de tratos justos que llevan al rey del barrio del Cabanyal y a una chica al mundo de abajo a un viaje del que ninguno de los protagonistas saldrá indemne. La historia es alucinante y la forma de narrarla aún más. Me ha recordado mucho al estilo de Neil Gaiman, uno de mis autores favoritos. 
En Humo y espejos, de Elia Barceló.

Elia Barceló es, probablemente, la autora patria de Literatura de género más famosa que tenemos ahora mismo. Pese a esto, este relato no ha terminado de convencerme. La historia es sencilla en apariencia, una pareja va a un espectáculo de magia, uno de ellos sube al escenario para un truco y ya no se le vuelve a ver. Aunque, reconozco que consigue que me ponga en el lugar del protagonista, el relato no termina de captar mi atención. 
Los reyes muertos, de Teresa P. Mira de Echeverría.

Esta autora nos cuenta la dictadura en Argentina en una historia llena de simbolismo. Convierte la realidad en fantasía para mostrar lo horrible de esta realidad. Es un relato que tiene mucho mérito haber escrito, pero ha sido él que menos me ha gustado de la antología. 
Habba Habé, de Ludo Bermejo.

Mariano Villarreal ha elegido esta novela corta para dar fin a Dark Fantasies. Una historia bien contada, ambientada y estructurada. Además, consigue crear una atmósfera que ya quisieran otras historias de fantasmas. Aunque solo me resultó original e interesante hacia el final, es increíble cómo ha ido hilando la historia sin que te dieras cuenta. Una novela de fantasmas llena de nostalgia que consigue alejarse de lo que damos por sentado de los fantasmas. 

Dark Fantasies ha sido una experiencia única. Leerla ha sido muy enriquecedor. Ha habido algunos relatos que no han terminado de ir conmigo, pero siguen teniendo una gran calidad. La presencia más que representativa de autoras y que muchos relatos hayan tenido un componente lésbico hace que merezca mi enhorabuena. Otras antologías tienen mucho que aprender de ella, sobre todo por el equilibrio de sexos. La edición es muy adecuada y no creo que todos los tomos tengan el mismo problema que ha tenido el mío. Solo puedo decir que estoy deseando leer otras antologías del sello Nova Fantástica y que estaré más que atenta a lo próximo que saque este sello. 

2 comentarios :

  1. Wow! Muy impactante se ve esta antología, la fantasía oscura no se trata tan seguido (el grimdark ha ido acaparando). La apuntaré para conseguirla, porque tiene muy buena impresión.
    SAludso1

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  2. Llevo los 4-5 primeros relatos y como siempre con Mariano, me esta pareciendo muy buena antología. Un abrazo^^

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